Lenore y Casandra
Yo y Katy
sábado, 31 de marzo de 2012
jueves, 22 de marzo de 2012
sábado, 3 de marzo de 2012
Nacimiento a la antigua.
Mi segunda hija nació hace justo una semana, a las 16:55 de la tarde. Fue el sábado 25 de febrero.
La noche anterior empecé con contracciones a las 10 y cuarto de la noche, cada hora hasta la una y cuarto de la mañana. Luego cada media hora, veinte minutos... así bajando pero muy irregulares. Llegó la mañana y conseguí dormir un par de horas sentada en el sofá. Estaba con gripe. Me pasé hasta la una y pico en casa haciendo cosas y esperando a tenerlas cada diez minutos como había dicho la matrona. Además no me apetecía marchar porque mi hija mayor estaba pachucha. De hecho tuvo que ir a urgencias al día siguiente de nacer su hermana porque le había visto algo raro en la auscultación y pensaron que podría tener neumonía.
Pues eso. Que no me apetecía irme al hospital por varias razones, pero la gente se ponía nerviosa y bueno. Tarde o temprano tenía que ir.
Llegamos y nada más salir del coche me dio la primera contracción fuerte de verdad. Cuando me miraron tenía fiebre y 3cms de dilatación. Me pusiero la vía (en la parte interna del codo)y a ingresar.
Ya en el hospital las contracciones fueron seguidas y muy fuertes.A todas partes tuve que ir andando,y apenas podía dar un par de pasos sin retorcerme.
Nos llevaron a una habitación en la que había una chica que había parido el día anterior. Ahí estuve con mi madre y mi marido. No creo que aguantara tres cuartos de hora. Ya había ido a monitores. Llamé para que me miraran porque no me aguantaba de los dolores. Ya había dilatado 6 cms. Pregunté por la epidural, pero ya no se podía. Estaba dilatando muy rápido e iba a tener más contraindicaciones que beneficios.
A la sala de dilatación con mi marido y casi con cada paso una buena contracción. No sé cuanto estuve ahí tampoco. Todo fue demasiado rápido e intenso. No creo que más de media hora. Me hicieron sentarme en una pelota de esas de pilates con Hugo detrás y ya no podía más. Tenía muchas ganas de empujar.Un dolor que jamás había sentido. No sabía lo que me decían ni lo que decía yo.Tuve que llamar otra vez. Me volvieron a mirar. Al paritorio. Caminando. Al llegar allí pude escoger entre la silla de partos y la camilla. Ya que estaba pues lo primero. Creo que hice bien, porque con la gravedad saldría mejor. Más tiempo no hubiera podido.
En la sala estaba estabamos el matrón, una enfermera nueva, mi marido y yo. No paraba de mirar el reloj. Con cada contracción me agarraba a la cuerda y empujaba lo más fuerte que podía. Estaba sudando tanto que se me quitó el esparadrapo de la vía un par de veces.
Para mí fue brutal. Con mi otra niña me pusieron de todo, con esta nada. Con Lenore Oxitocina, epidural, enema, etc. Me echaron en la camilla del paritorio y me limité a obedecer. Allí había mucha gente y cuando terminé incluso tuvieron el humor de reírse de lo que había sangrado, comparandome con la matanza de un cerdo.
Miraba el reloj. Creo que le pregunté si faltaba mucho. Me pedía que descansara entre contracción y contracción. Me apoyaba en mi marido que estaba sujetandome detrás. Me parecía una exageración cuando gritan tanto en las películas al dar a luz, pero yo no lo hice mal. No hubiera podido de otra manera. Por fin con una contracción sentí la cabeza de la niña en la salida. Fue lo peor para mí. Otra contracción. Me pidió que no empujase, pero no le entendía. Ya ni oía ni nada. La niña tenía una vuelta de cordón al cuello. Me dio la impresión de que me la volvían a meter. Tal vez lo desenroscara ahí mismo. Al poco otro empujón y de repente tenía algo cálido y resbaladizo en mis brazos. Me pusieron la niña nada más salir. Estuvimos juntas un buen rato. Luego fui hasta la camilla y esperamos a la placenta.Después me cosieron, que me había desgarrado la episotomía del otro parto. Pensé que después de lo que había pasado no me iba a enterar. Creo que fueron dos puntos, pero para mí fueron como veinte. Mientras sostenía al bebé en mis brazos. Creo que le di el pecho mientras me lo hacían.
Cuando terminaron me pasaron a la sala de descansao. Pude volver a tener a la niña y volver a darle el pecho. Debí perder bastante sangre después porque el matrón riñó a la enfermera por no darse cuenta. Me cambiaron las sábanas conmigo encima.
Fue un parto rápido, para mí duro y visto desde aquí muy bonito. Con la mínima intervención y mucha cercanía. Estoy contenta con el trato, a pesar de que me pareció muy bruto el matrón.
Ella nació sin ningún problema, lloró nada más nacer... Todo salió muy bien. Creo que me estoy recuperando mucho mejor, a pesar de la anemia. Además es buenísima y preciosa. Mi gordita. Mi otra niña está como loca.
Hoy se supone que salía de cuentas.
La noche anterior empecé con contracciones a las 10 y cuarto de la noche, cada hora hasta la una y cuarto de la mañana. Luego cada media hora, veinte minutos... así bajando pero muy irregulares. Llegó la mañana y conseguí dormir un par de horas sentada en el sofá. Estaba con gripe. Me pasé hasta la una y pico en casa haciendo cosas y esperando a tenerlas cada diez minutos como había dicho la matrona. Además no me apetecía marchar porque mi hija mayor estaba pachucha. De hecho tuvo que ir a urgencias al día siguiente de nacer su hermana porque le había visto algo raro en la auscultación y pensaron que podría tener neumonía.
Pues eso. Que no me apetecía irme al hospital por varias razones, pero la gente se ponía nerviosa y bueno. Tarde o temprano tenía que ir.
Llegamos y nada más salir del coche me dio la primera contracción fuerte de verdad. Cuando me miraron tenía fiebre y 3cms de dilatación. Me pusiero la vía (en la parte interna del codo)y a ingresar.
Ya en el hospital las contracciones fueron seguidas y muy fuertes.A todas partes tuve que ir andando,y apenas podía dar un par de pasos sin retorcerme.
Nos llevaron a una habitación en la que había una chica que había parido el día anterior. Ahí estuve con mi madre y mi marido. No creo que aguantara tres cuartos de hora. Ya había ido a monitores. Llamé para que me miraran porque no me aguantaba de los dolores. Ya había dilatado 6 cms. Pregunté por la epidural, pero ya no se podía. Estaba dilatando muy rápido e iba a tener más contraindicaciones que beneficios.
A la sala de dilatación con mi marido y casi con cada paso una buena contracción. No sé cuanto estuve ahí tampoco. Todo fue demasiado rápido e intenso. No creo que más de media hora. Me hicieron sentarme en una pelota de esas de pilates con Hugo detrás y ya no podía más. Tenía muchas ganas de empujar.Un dolor que jamás había sentido. No sabía lo que me decían ni lo que decía yo.Tuve que llamar otra vez. Me volvieron a mirar. Al paritorio. Caminando. Al llegar allí pude escoger entre la silla de partos y la camilla. Ya que estaba pues lo primero. Creo que hice bien, porque con la gravedad saldría mejor. Más tiempo no hubiera podido.
En la sala estaba estabamos el matrón, una enfermera nueva, mi marido y yo. No paraba de mirar el reloj. Con cada contracción me agarraba a la cuerda y empujaba lo más fuerte que podía. Estaba sudando tanto que se me quitó el esparadrapo de la vía un par de veces.
Para mí fue brutal. Con mi otra niña me pusieron de todo, con esta nada. Con Lenore Oxitocina, epidural, enema, etc. Me echaron en la camilla del paritorio y me limité a obedecer. Allí había mucha gente y cuando terminé incluso tuvieron el humor de reírse de lo que había sangrado, comparandome con la matanza de un cerdo.
Miraba el reloj. Creo que le pregunté si faltaba mucho. Me pedía que descansara entre contracción y contracción. Me apoyaba en mi marido que estaba sujetandome detrás. Me parecía una exageración cuando gritan tanto en las películas al dar a luz, pero yo no lo hice mal. No hubiera podido de otra manera. Por fin con una contracción sentí la cabeza de la niña en la salida. Fue lo peor para mí. Otra contracción. Me pidió que no empujase, pero no le entendía. Ya ni oía ni nada. La niña tenía una vuelta de cordón al cuello. Me dio la impresión de que me la volvían a meter. Tal vez lo desenroscara ahí mismo. Al poco otro empujón y de repente tenía algo cálido y resbaladizo en mis brazos. Me pusieron la niña nada más salir. Estuvimos juntas un buen rato. Luego fui hasta la camilla y esperamos a la placenta.Después me cosieron, que me había desgarrado la episotomía del otro parto. Pensé que después de lo que había pasado no me iba a enterar. Creo que fueron dos puntos, pero para mí fueron como veinte. Mientras sostenía al bebé en mis brazos. Creo que le di el pecho mientras me lo hacían.
Cuando terminaron me pasaron a la sala de descansao. Pude volver a tener a la niña y volver a darle el pecho. Debí perder bastante sangre después porque el matrón riñó a la enfermera por no darse cuenta. Me cambiaron las sábanas conmigo encima.
Fue un parto rápido, para mí duro y visto desde aquí muy bonito. Con la mínima intervención y mucha cercanía. Estoy contenta con el trato, a pesar de que me pareció muy bruto el matrón.
Ella nació sin ningún problema, lloró nada más nacer... Todo salió muy bien. Creo que me estoy recuperando mucho mejor, a pesar de la anemia. Además es buenísima y preciosa. Mi gordita. Mi otra niña está como loca.
Hoy se supone que salía de cuentas.
jueves, 1 de marzo de 2012
Rihanna - We Found Love ft. Calvin Harris
Con la canción en la cabeza desde el día que fui a dar a luz.La ultima que escuché antes de llegar.
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