miércoles, 30 de diciembre de 2015

Nocturno



Nocturno

Los que auscultasteis el corazón de la noche,
los que por insomnio tenaz habéis oído
el cerrar de una puerta, el resonar de un coche
lejano, un eco vago, un ligero ruido...

En los instantes del silencio misterioso
cuando surgen de su prisión los olvidados,
en la hora de los muertos, en la hora del reposo,
sabréis leer estos versos de amargor impregnados...

Como en un vaso vierto en ellos mis dolores
de lejanos recuerdos y desgracias funestas,
y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores,
y el duelo de mi corazón, triste de fiestas.

Y el pensar de no ser lo que yo hubiera sido,
la pérdida del reino que estaba para mí,
el pensar que un instante pude no haber nacido,
y el sueño que es mi vida desde que yo nací.

Todo eso vinene en medio del silencio profundo
en el que la noche envuelve la terrena ilusión
y siento como un eco del corazón del mundo
que penetra y conmueve mi propio corazón.



Rubén Darío. Cantos de vida y esperanza.