Tenerle tan cerca sin poder tocarle era una tortura.
Una mesa de cafetería nos separaba, pero según pasaba el tiempo nos íbamos acercando el uno al otro hasta que quedamos al lado.
Yo sonreía tímida y le oía hablar, sin escucharle realmente. Sostenía la taza de café por el asa, esperando el momento idóneo para llevarlo a la boca.
Le oía hablar. Sus palabras para mí eran como la lluvia que cae mientras me concentraba en mirar sus labios, absorta. Él me sonreía de vez en cuando.
No paraba en su discurso. Tomaba su café a sorbos muy pequeños y espaciados, con la excusa de que estaba demasiado caliente.
Nuestros muslos habían quedado uno al lado del otro. Muy cerca. Él llevaba su mano a lo largo de su pierna, como alisando el pantalón. De vez en cuando el dorso de su mano rozaba mi muslo. Yo fingía no darme cuenta, pero disfrutaba esas caricias furtivas.
La conversación seguía su curso, sin dar importancia a esos roces. Nos mirábamos a los ojos.
Al cabo de un rato terminamos nuestro café y nos levantamos.
Después de pagar nos marchamos y caminamos por la acera hasta llegar a nuestro punto de partida.
Besó mi pómulo derecho y luego el izquierdo. Éramos un par de amigos que se despedían.
-Un placer conocerte.
-Lo mismo digo. Nos veremos pronto.
-Eso espero.
Se dio la vuelta y se marchó, sin mirar atrás.
Nunca más supe de él.
jueves, 27 de noviembre de 2014
viernes, 21 de noviembre de 2014
Hamburguesa de soja
Hoy he versionado las recetas que encontré por ahí para aprovechar soja verde que tenía por ahí.
Así quedaron:
Tienen mala pinta a lo mejor, pero están buenas.
Ingredientes:
-Soja verde cocida
-Pan rallado
-Huevo
-Cebolla
-Zanahoria cocida
-Avellanas crudas
-Un poco de salsa de sésamo
Batí la soja con cebolla, zanahoria y las avellanas.
Luego añadí el huevo y un poco de salsa de sésamo.
Después le fui añadiendo pan rallado hasta que tuvo un poco de consistencia.
Formé las hamburguesas y las fui friendo en bastante aceite.
martes, 18 de noviembre de 2014
Cambiando el cuento
Debería consultarlo, aunque siendo una persona con T.O.C (Transtorno Obsesivo Compulsivo) es normal que tenga fijación con alguna cosa.
Hoy he soñado con La Sirenita. Quizá se debiese al paseo que di ayer por la mañana por el muro de la playa, contemplando el mar revuelto. Sus preciosas olas de color verde oscuro. O puede que fuese por ver una foto de una chica con cola de sirena, hecha con Photoshop, muy chula.
Ahora mismo se me han olvidado detalles pero era básicamente esto:
Había dos príncipes. Uno se caía del barco por la tormenta, y el otro le echaba una red para ayudarle.
La Sirenita pasaba por allí, mirando al príncipe hundirse en las profundidades. Pero al pasar cerca de la red se enganchaba también por un alga que se había enredado en su cola. Los marineros levantaban la red con los dos.
Lo siguiente que recuerdo es que el príncipe había ordenado retener a la sirena y la ataban en un altar, en medio del barco. Ella se agitaba mientras todos la miraban y querían hacerla daño. Ella emitía un chillido, un sonido muy molesto para los humanos que les hacía alejarse, y algunos hasta caían por la borda.
Al final conseguía liberarse con la ayuda de algunos seres marinos y escapar.
lunes, 10 de noviembre de 2014
domingo, 9 de noviembre de 2014
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