miércoles, 30 de diciembre de 2015
Nocturno
Nocturno
Los que auscultasteis el corazón de la noche,
los que por insomnio tenaz habéis oído
el cerrar de una puerta, el resonar de un coche
lejano, un eco vago, un ligero ruido...
En los instantes del silencio misterioso
cuando surgen de su prisión los olvidados,
en la hora de los muertos, en la hora del reposo,
sabréis leer estos versos de amargor impregnados...
Como en un vaso vierto en ellos mis dolores
de lejanos recuerdos y desgracias funestas,
y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores,
y el duelo de mi corazón, triste de fiestas.
Y el pensar de no ser lo que yo hubiera sido,
la pérdida del reino que estaba para mí,
el pensar que un instante pude no haber nacido,
y el sueño que es mi vida desde que yo nací.
Todo eso vinene en medio del silencio profundo
en el que la noche envuelve la terrena ilusión
y siento como un eco del corazón del mundo
que penetra y conmueve mi propio corazón.
Rubén Darío. Cantos de vida y esperanza.
viernes, 20 de noviembre de 2015
La musa enferma.
"Mi pobre musa, ay! ¿qué tienes este día?.
Pueblan tus vacuos ojos las visiones nocturnas
y alternándose veo reflejarse en tu tez
la locura y el pánico, fríos y taciturnos."
Charles Baudelaire. Las Flores del Mal.
martes, 30 de junio de 2015
Chiquilla abandonada.
Miré hacia abajo. Mis pies estaban cubiertos de sangre y barro. Caminaba descalza sobre la tierra húmeda de un bosque.
Árboles enormes de cientos de años me abrían paso por un camino cubierto de hojas caídas y margaritas.
Estaba empezando a amanecer y me escocían los ojos. No sé cuanto tiempo llevaba caminando.
Noté la cara sucia y me limpié con el dorso de la mano. Me quedó manchada de sangre y me asusté. No entendía nada. No sentía dolor alguno.
Mis pálidos brazos desnudos también estaban salpicados por el espeso líquido rojo.
Cada paso que daba era más agotador y sentía que me iba a desplomar en cualquier momento.
Ya apenas recordaba mi cara. Me acaricié el pelo y lo examiné.Era muy largo, ondulado y cobrizo. Con los rayos tenues del sol de la mañana se acentuaban más los reflejos.
Me mareaba. Caí de rodillas en el suelo y fui arrastrándome unos minutos, reptando como un cocodrilo hasta un arroyo. Tenía mucha sed.
Me quedé absorta mirando mi reflejo en el agua. Mis grandes ojos verdes se veían hundidos en las cuencas. No quedaba nada ya de mis sonrosadas mejillas. Se me notaban los pómulos y estaba más pálida que nunca.
Me vino a la mente como un relámpago toda mi vida. Las aburridas tardes tomando el té con mi madre, mis paseos en solitario por el jardín, el contemplar la fuente desde la ventana de mi habitación. Mi lujosa vida vacía.
Volví a mirarme en el agua. A mi espalda se reflejaba el sol, que ya había salido completamente.
Sentía como me ardía la piel. Emití un leve quejido y entonces lo vi. Mis dientes!. Dos grandes colmillos remplazaban a mis caninos.
El dolor era intenso. Mi piel se estaba volviendo negra. Mi melena empezó a arder hasta quedarme completamente calva. Cada momento que pasaba mi piel se había oscurecido más.
Clavé mi mirada en mi reflejo del agua, en mis aterrorizados ojos verdes. Fueron los últimos en arder.
Ahora soy una estatua. Cualquier brisa o golpe de viento borrará mi existencia para siempre.
Insectos
Ayer por la noche encontré un escarabajo pequeñito patas arriba al lado de la jabonera. Me dió buen rollo cogerlo, darle la vuelta y dejarle recorrer mi mano. Le saque a mi ventana y me quedé observándole un rato.
El escarabajo se veneraba en el antiguo Egipto, donde era considerado el símbolo del Sol, de cración de la materia y de la resurrección. Simboliza la inmortalidad, la sabiduría y los poderes de la naturaleza. L
Las figuras de escarabajo se llevaban como amuletos de buena suerte y se introducían en las tumbas para asegurar la vida eterna
Hoy soñé con una tarántula. No quería cogerla pero me veía obligada siempre a tenerla en las manos. No me dejaba de picar y notaba mis manos entumecidas..
Las arañas aparecen en sueños cuando tenemos qeu tomar una decisión importante respecto a nuestro destino personal. Cuando tenemos que recolocar los hilos de nuestra vida.
domingo, 28 de junio de 2015
miércoles, 24 de junio de 2015
La mochila
Ella siempre llevaba una mochila pequeña cargada de cosas.
Un día su amigo le regaló una navaja multiusos que pesaba bastante. Le hizo notar su peso durante muchos días en la espalda.
Cuando pasó una semana ya se había acostumbrado, y fue como si nunca le hubieran hecho cargar con nada más.
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La vida nos pone a prueba haciéndonos cargar con cada vez más cosas. Pero llega un momento que te acostumbras. Aunque si te hacen llevar demasiado peso, tarde o temprano te pararás y lo abandonarás todo al borde del camino.
lunes, 15 de junio de 2015
martes, 7 de abril de 2015
jueves, 19 de marzo de 2015
Feliz día del padre
Feliz día a todos aquellos que hayan engendrado, o se hayan portado como padres sin serlo en el sentido más estricto de la palabra.
Yo voy a felicitar a tres hombres hoy:
- A mi Hermoso. Mi abuelo, que hizo de padre para mí llevándome cada día al colegio y a todas partes. Que me enseñó a sumar y a restar. Que me cuidó como si fuera su hija.
-A Daddy, mi padre. Porque aunque no lo crea estoy orgullosa de él por muchas cosas. Porque puso su parte para que yo esté aquí y aunque no le comprenda del todo le quiero.
-A Hugo. El padre de mis hijas. Porque me ha dado lo más valioso que tengo y le estaré eternamente agradecida.
domingo, 15 de marzo de 2015
jueves, 19 de febrero de 2015
El sentimiento de las canciones.
El sentimiento de las canciones.
Hasta no hace mucho algunas canciones tenían algún significado especial para mí. Ahora ya como mucho pueden llegar a expresar como me siento en un momento determinado.
Cada palabra, cada frase... explicaba un sentimiento que evocaba situaciones o personas. Ahora no son más que palabras puestas unas detrás de otras.
Pero ya no evoco a nadie, ni me hacen sentir triste. Ya no siento aleteos de mariposa, para entendernos, en el estómago.
Edito.
No puedo escribir empastillada. xD
Hasta no hace mucho algunas canciones tenían algún significado especial para mí. Ahora ya como mucho pueden llegar a expresar como me siento en un momento determinado.
Cada palabra, cada frase... explicaba un sentimiento que evocaba situaciones o personas. Ahora no son más que palabras puestas unas detrás de otras.
Pero ya no evoco a nadie, ni me hacen sentir triste. Ya no siento aleteos de mariposa, para entendernos, en el estómago.
Edito.
No puedo escribir empastillada. xD
martes, 17 de febrero de 2015
Rojo
"El rojo es el color del sacrificio, de la cólera, del asesinato, del ser atormentado y asesinado. Pero también es el color de la vida vibrante, de la emoción dinámica, de la excitación, del eros y el deseo. Es un color que se considera una poderosa medicina contra las dolencias psíquicas, un color que despierta el apetito."..."El rojo es la promesa de que está a punto de producirse un nacimiento o un crecimiento."
-Mujeres que corren con los lobos-
viernes, 13 de febrero de 2015
El otro bullying
Siempre saqué muy buenas notas en el
colegio.
No creo que fuese mucho más
inteligente que los demás, pero si tenía un empuje y ambición más
grande que muchos de los niños.
Nadie me ayudaba con los deberes. Si
acaso me preguntaban la lección y poco más. Sé por propia
experiencia que los padres tendrían la “obligación” de estar
encima de ti ayudándote con ello. Yo ahora lo estoy viviendo con mi
hija mayor. A veces me siento culpable por no estar en la misma
habitación que ella cuando hace los deberes. Le pregunto la lección
si toca. Si no sabe algo se lo explico. Punto.
A lo que iba... yo sacaba buenas notas
porque me gustaba. Me gustaba la alegría que provocaba en mi madre y
sentirme mejor que los demás. Competía. Y todo fue bien hasta que
en octavo o primero de BUP empecé suspendiendo matemáticas.
En ese momento mi moral se vino abajo.
Tuve problemas con “amigas” por otros asuntos que no me apetece
contar. Ya me sentía inferior.
Me quedé sin amigos. Sin nadie con
quien estar. Pasaba los descansos sola o me iba a mi casa, que estaba
al lado del colegio a charlar con mis abuelos. Luego volvía a clase.
De vez en cuando les imponía mi
presencia a algún grupito de los que no me sentía parte. Hablaban
delante de mí de fiestas y reuniones a las que no me invitaban. Y yo
seguía estando allí, como un mueble. Callada y sufriendo.
Me pregunto por qué en vez de intentar
que me aceptasen sin más no aproveché el tiempo para estudiar.
Aprovechar mi soledad.
A mí nadie me tocó. Y si me pegaron
no me quedé con el golpe, de eso me acuerdo perfectamente.
A mí siempre me dolió la
indiferencia, que me ignorasen. Me sentía cada vez más pequeña y
cada vez sacaba peores notas.
Conseguí acabar el instituto con mucho
esfuerzo, con muchas asignaturas para el verano. Pero no repetí
nunca curso.
Hice la selectividad sacando una nota
cutre. Pero después de ese verano no supe más de nadie. Me alegré
mucho de no tener que volver al colegio.
El único novio que tuve por aquella
época me dejó una vez porque sus amigos le decían que era muy
rara. La segunda vez ni me acuerdo por qué. Sé que fue doloroso.
En aquella època lo raro no molaba.
Ser especial o diferente te apartaba del resto, no era tan guay como
parece que es ahora.
Yo vestía de negro, o con cazadoras
viejas de mi padre. Calcetines blancos con zapatos negros (mis muy
queridos “zapatos de bruja” como les llamaba). También tenía
unas botas rojas que me quedaban grandes y decían que parecía de
payaso.
Pues eso. Que hay muchas formas de
pasarlo mal en el instituto o en el colegio. La indiferencia hace
daño también.
sábado, 17 de enero de 2015
La anciana del parque
Una tarde de invierno fría pero soleada, una anciana con andares lentos pero firmes llegó a su banco de siempre en el parquecito que no estaba muy lejos de su casa.
Sacó un libro con la cubierta desgastada de su enorme bolso de vieja-guárdalo-todo y se puso a leer.
No le dio tiempo a comenzar la primera línea cuando una chica muy joven se sentó en el banco de al lado, llorando a lágrima viva sin reprimirse.
La había visto unas cuantas veces en distintas circunstancias pero siempre en el mismo sitio. Parecía que cada una tenía el suyo.
Cambió de banco, sentandose cerca de la chica pero manteniendo la distancia. Ya se sabe como se ponen estos jovencitos en los tiempos modernos.
-¿Qué te pasa niña?. ¿Por qué lloras a moco tendido?.Necesitas un pañuelo.
La chica la miró sorprendida. No estaba acostumbrada a intromisiones por el estilo.
-Gracias por el interés. pero no es asunto suyo.-le dijo con los ojos brillantes y aclarados por las lágrimas.
-No lo es. Pero aunque no te conozco te he visto mucho por aqui los últimos meses. Ya sé que no tienes por qué fijarte en una vieja como yo, pero yo si me he fijado en ti.
Al cabo de un rato de darle largas la chica acabó cediendo y empezó una conversación con la anciana.
-No sé qué he hecho mal con él!. Siempre me decía palabras bonitas y le creía cuando decía que me quería. Hace mucho tiempo que no sé nada de él. Desapareció sin darme explicaciones, como si no valiese nada. Creía que teníamos especial.
-Es ese chico con el que te sentaste aquí hará un par de semanas?. Ese moreno y delgado?.
-Sí.
-¿Y no te ha llamado para preguntar cómo estabas?. Ese último día parecías enferma de verdad.
-Lo estaba. Te diste cuenta?. Pasé unos días sin poder levantarme de la cama.
-¿Qué sentido tiene pensar en alguien que sabes de sobra que no piensa en ti?-le espetó la anciana. Sé que es muy fácil decírlo pero olvídale. Eres joven y bonita. Seguramente también eres lista, aunque no se te nota mucho.
La mujer sonrió complacida de su pequeña puñalada.
-Oye, tampoco te pases. Soy la que mejor notas saca en mi clase. Bueno, sacaba.
-¿Por qué es tan estúpido el corazón humano?.¿Por qué guarda esperanzas cuando no las hay?.
Sólo alimenta tu vanidad con palabras bonitas. Tienes que ganar confianza en ti misma y ya no te haría falta todo eso.
Lo lógico. Lo normal. Lo que debería pasar a partir de ahora es que dedicases tanto tiempo a pensar en ello cómo él debe de pensar en ti. No es amor ni lo ha sido nunca.
La chica se entristeció mucho pero le alivió la conversación con la anciana.
Desde ese día le tomó mucho cariño y cuando se veían una a la otra en el parque iban directamente a saludarse y a hablar sobre asuntos de la vida y mundanos. De cosas sin importancia y de las que parece que depende todo en un momento dado.
LZS
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