martes, 5 de noviembre de 2019
Tres velas
Desde hace mucho tiempo uso las velas para concentrarme en lo que deseo. Al encenderlas pienso con fuerza en lo que anhelo. Les echo miradas mientras se consumen acordándome.
Hace unas semanas compré un paquete con tres velas que representaban la salud, el dinero (la amarilla) y el amor (la roja, como no).
A lo largo de los días fui encendiéndolas por ese orden, el de importancia para mí. Cuando le tocó el turno a la última algo se encendió en mí también. Deseé amarme a mí misma, que buena falta me hace. Enamorarme de mí (y de la vida de paso).
Por primera vez en 37 años me vine yo a la mente a la hora de pensar en el amor.
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