sábado, 6 de agosto de 2016

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Muchas veces lo hacía en ropa interior. Sentía una misteriosa atracción por ese espejo. Le encantaba mirarse en él y se sentía muy sensual. Abría las piernas y las volvía a cerrar, juntando sus rodillas. Sonreía como si estuviera haciendo travesuras para un amante escondido.
De hecho en esos momentos no se sentía sola.
Cuando estaba mal, se calmaba apoyando su frente en el espejo. Sentía como la ansiedad iba desapareciendo poco a poco. Pasaba muchos minutos, a veces horas allí.
Una de sus últimas noches de vacaciones se preparó un té para tomarlo en el salón viendo la televisión.
Esta vez no reparó en el espejo y atravesó el pasillo. Ese día había estado bastante ocupada fuera de casa.
Cuando dejó el té sobre la mesita escuchó un ruido que provenía del pasillo.Cuando se asomó no vio nada.
Encendió la tele y volvió  a oir un golpe más fuerte. Esta vez caminó por el pasillo para ver qué se había caído.
De repente sintió un mareo muy fuerte y se tuvo que apoyar en lo que más cerca tenía- Sintió calor entre su mano y el cristal. Un calambre recorrió su brazo.
El mareo se le fue pasando y a medida que se iba encontrando mejor iba siendo más fuerte la sensación.
La estaban observando. Miró su reflejo en el espejo, pero esa mirada no era la suya.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Salmón a la naranja

Ingredientes:

-Salmón en lomos.
-Cebolla.
-Sal.
-Pimienta
-Eneldo.
-Naranjas


En una fuente se ponen los lomos de salmón mientras se precalienta el horno.
Se hacen unos cortes para que se cocine mejor por dentro.
Cortamos la cebolla en tiras y la ponemos por encima.
Después añadimos las especias y la sal a nuestro gusto.
Hacemos zumo de una naranja o dos y lo vertimos encima del pescado.
Cocinar unos 20 minutos a 180º


https://www.flickr.com/photos/alagfanaiel/28132203083/in/dateposted-public/

martes, 2 de agosto de 2016

3

Esa misma tarde llamó a unas amigas para quedar por la noche.
Se puso su vestido más sexy y sus zapatos más bonitos. Tardó un buen rato en peinarse.
Fue a maquillarse al baño, bajo la luz fluorescente, ocultando sus imperfecciones bajo capas de maquillaje.
Cogió  el bolso para marcharse a toda prisa, pero no pudo evitar echarse un último vistazo en el espejo de la entrada. Sonrió complacida y estuvo tentada  de darle un beso a su reflejo. Se rio de su ocurrencia y cerró la puerta.
A medida que pasaba el tiempo se iba encontrando mejor. Disfrutaba de lo que le quedaba de vacaciones en compañía de sus amigos por la ciudad y también de su soledad.
Solía sentarse delante del espejo de la entrada, con una copa en la mano.

Se miraba de arriba abajo y sonreía mientras llevaba la bebida a la boca.