jueves, 16 de octubre de 2014

Aire





Eres, amor, como el aire.

Me envuelves en cálidas promesas y acaricias mi piel con dulces palabras, como una suave brisa de verano.
Pero no te puedo retener, no te puedo estrechar entre mis brazos cuando quiero.

Se puede hundir las manos en la tierra.
Se puede ver las llamas del fuego y sentir su calor. Incluso puedes tocarlo.
Se puede uno sumergir en el agua, beber y dejar caer entre los dedos.
Pero no se puede ver el aire. Ni tocar. Solo se puede sentir el viento según le de.

Susurras palabras en mis oídos, como murmullo entre las hojas de los árboles en otoño.

A veces sopla un gélido viento que me  obliga a refugiarme.

Así eres aire, del que respiro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario